Un
corazón para Satya
La
celebración en el Departamento contra el Crimen Organizado Global, o
simplemente DCCOG, se había prolongado. El habitual silencio estaba siendo
reemplazado por un creciente sonido de aplausos, y felicitaciones Satya, en
reconocimiento a su valioso trabajo. Más que nada, era esa capacidad que todos
admiraban en ella; la de deducir, percibir, y ver en los datos lo que otros
apenas notaban, además de enlazar acontecimientos. Eso la convertía en una de
las mejores analistas de inteligencia estratégica en el DCCOG.
Eran
apenas tres años de haberse unido a la fuerza del orden, pero sus prodigios en
el campo del tratamiento de datos no pasaban desapercibidos. Ahora, en su hoja
de vida profesional, figuraba su aporte con análisis relevantes para la
desarticulación de una de las facciones más peligrosas llamada Golpe silencioso.
Corre
el año dos mil doscientos veintiséis, y todos los países se han unido con la
intención de crear un sistema de vida equitativo. Sin embargo, una pequeña
porción de la humanidad vive fuera de esos alcances por decisión propia,
causando constantes sabotajes y actos delictivos contra la otra parte de la
población unificada.
Las
naciones que hace más de doscientos años se conocían como grandes potencias, ya
no existen como tales. Ahora gobiernan globalmente un Cuerpo Regente Planetario,
conformado por Ancianos a quienes solo tienen autorización de ver, los líderes
máximos de cada zona unificada; conocidas en otras épocas como países. En este
periodo, la tecnología es el eje indiscutible en la administración global.
Los
sistemas médicos, educativos, de seguridad y tecnológicos han sido
completamente integrados en una red de acceso libre, donde el CRP supervisa y
optimiza su funcionamiento en tiempo real. Sin embargo, la criogénesis y la
resucitación permanecen como los únicos avances tecnológicos sujetos a autorizaciones
restringidas por parte del Cuerpo Regente, debido a sus implicaciones éticas y
potenciales riesgos para el equilibrio global.
Esta
tecnología se utiliza exclusivamente para mantener lo que el CRP denomina la
«Granja de cerebros»; un proyecto donde se congelan y resucitan a los más
brillantes y prometedores individuos en los campos de la ciencia, la seguridad,
la industria bélica y las finanzas.
Existe
una única religión oficialmente reconocida, controlada y regulada por los
regentes. Esta supra institución, con ilimitados recursos financieros, ejerce
un control omnímodo de la sociedad, sin espacio para la disidencia.
El
DCCOG fue creado con el propósito exclusivo de enfrentar las actividades
disidentes de los rebeldes de Batista y su brazo armado, Golpe silencioso. Esta organización
criminal, formada hace casi doscientos años, cuenta con una estructura tan
eficiente como la de la población global unificada, aunque compuesta por rebeldes.
Existe una parte de la población disidente, que, sin ser miembros del grupo
armado, aun así; están bajo el control de Batista y sus hombres.
El CRP
ha movilizado todo su poder financiero para combatir a esta facción,
manteniendo en sus filas a los mejores oficiales y miembros de la sociedad
unificada, con el único propósito de erradicar a los subversivos a toda costa. El
general Sealgair jefe al mando del DCCOG, es uno de los “Descongelados”, como
se denomina secretamente a los individuos resucitados del sistema criogénico.
Este general,
es el principal referente en la lucha tenaz contra cualquier amenaza al sistema
de vida unificado. Habiendo sido criogenizado en dos ocasiones, posee un
profundo conocimiento del modus operandi de la disidencia. El Cuerpo Regente
Planetario no podía prescindir de su experticia, destreza y sabiduría. Se le
conoce como un hombre íntegro con una mente brillante y una lealtad indiscutible
a la causa.
En la
otra orilla se encuentra Batista, autoproclamado jefe supremo de los rebeldes y
su brazo armado. Alrededor de él se han tejido numerosos mitos y leyendas, como
la creencia de que es inmortal, ya que nunca ha cambiado su apariencia física. Un
hombre de cincuenta años, de tez trigueña, con abundante barba, cabeza rapada,
un metro ochenta y siete de estatura y muy fornido. No se le conoce
descendencia ni relación sentimental, lo que ha alimentado el mito de su
inmortalidad. Según sus seguidores, es la nobleza de su causa la que le ha
otorgado el don de la vida eterna.
Estas
leyendas habían ganado difusión a nivel global, otorgándole así un estatus de
temible rival y adversario para la población
unificada. Entre su gente, su autoridad es indiscutible, y su palabra se
consideraba la voz suprema.
La
alianza que sostiene a las naciones unificadas depende en gran medida del éxito
de Sealgair en la lucha contra los subversivos, para así disuadir todo foco de
rebeldía en cualquier rincón del globo. Muchos ciudadanos del mundo globalizado
no están conformes con la forma en que el CRP gobierna, debido a los
privilegios que los ancianos regentes otorgan a cierta casta.
Otro
de los puntos débiles de la unificación global es el control hegemónico que
ejercen los ancianos y sus elegidos sobre la selección de candidatos para la
criogenización. Varias regiones se habían visto perjudicadas por no poder
formar sus propias “Granjas de cerebros” y estar supeditadas al CRP.
Varios
líderes locales esperan tras bastidores, algún evento especial, y usar como
pretexto para recobrar el control de sus zonas unificadas —antiguos países—.
Sin embargo, la dureza con que los regentes planetarios ejercen la gobernanza,
los llena de terror y no se atreven a desafiarlos.
Durante
más de doscientos años, los ancianos han acumulado suficiente información, para
saber exactamente dónde y cuándo presionar a la población. Conocen sus posibles
reacciones y dominan el arte de mantenerlos en estados que oscilan entre el
temor o la euforia.
