domingo, 12 de julio de 2026

 

¿Por qué necesitamos conectar con nuestra creatividad?


Los seres humanos estamos obligados, de una u otra forma, a contribuir, desde nuestras especialidades, al movimiento de la gran maquinaria productiva que, en nuestra realidad, es considerada sinónimo de progreso. Sin embargo, en términos prácticos, no es así, ya que quienes realmente progresan son aquellos que la dirigen y no quienes hacen posible su funcionamiento.

Ocasionalmente, vemos a uno que otro personaje, ya sea en la historia o en la actualidad, que logra sobresalir entre la multitud por sus ideas, por su talento artístico o científico, o por cualquier otra cualidad que lo ubique dentro de cánones especiales de éxito y distinción. También están aquellos que, siendo talentosos, han permanecido en la sombra debido a alguna fuerza invisible que impidió que sus dones fueran compartidos con la humanidad.

Nos guste o no, hemos permitido que nuestra felicidad esté atada al éxito alcanzado dentro del sistema, moviéndonos a merced de sus reglas y caprichos. Lo paradójico es que ni siquiera conocemos cómo funciona el mismo sistema en el que pretendemos triunfar.

De vez en cuando aparece alguien en algún escenario, impartiendo una conferencia y diciendo que debemos buscar aquello que nos haga felices para que nuestro organismo funcione mejor, como una especie de escape de la rueda del hámster, aunque sea por un rato. Sin embargo, en muchas ocasiones, ese bienestar también está ligado al mismo sistema: viajes, entretenimiento, fiestas o paseos. Y, por supuesto, todo debe suceder los fines de semana para relajarnos y recargar energías.

No es que sea una mala idea, pero sigue siendo más de lo mismo, ya que nos aleja de comprender que, tarde o temprano, necesitamos conectar de una manera mucho más profunda con nuestra creatividad.

Es necesario conectar con esa parte creativa, y no solo como un "escape", sino como un acto consciente. No todos tenemos la fortuna de que nuestra vocación, aquello que consideramos nuestra misión de vida, coincida con la profesión u ocupación que ejercemos.

Y, como dicen por ahí: "Si no puedes hacer lo que amas, aprende a amar lo que haces".

Este desfase entre lo que realmente quisiéramos hacer y aquello que hacemos para ganarnos el sustento es una de las principales causas de la incoherencia y la infelicidad del ser humano. No consideramos necesario ser coherentes desde las cosas más básicas y, por ello, de manera subconsciente, terminamos actuando según lo que las circunstancias nos exigen.

Lo verdaderamente importante sería sincronizarnos con aquello que realmente queremos y necesitamos, porque allí reside nuestro propósito de vida. Para lograrlo, debemos dedicar, de manera consciente, un espacio en nuestro día a día a cultivar aquello que nos conecta con nuestra esencia creadora.

Somos la creación de algo que trasciende nuestra comprensión y, como humanidad, hemos pasado miles de años buscando respuestas acerca de ese "Creador". Tal vez la respuesta siempre ha estado en nosotros mismos, a través de nuestra capacidad creativa. Cuando esta se activa, pareciera sincronizar con una frecuencia que nos conecta con esa fuente de inspiración. Desde allí, mediante nuestros actos vocacionales, podemos encontrar muchas de las respuestas que hemos buscado durante tanto tiempo.

Y, para comprobarlo, solo hace falta ponerlo en práctica.

https://fpescritor.com/


No hay comentarios:

Publicar un comentario